Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener

jueves, 26 de abril de 2012

"Grândola, Vila Morena" y Mourinho



Ayer fue 25 de abril. No se trata de una fecha cualquiera si eres portugués, ya que se conmemora el día de 1974 en el que el pueblo luso, comandado por su propio ejército (sin duda un caso insólito) derrocó de manera no violenta al régimen dictatorial que muchos años atrás habia comenzado con Salazar. La señal que puso en marcha la revolución (llamada Revolución de los claveles) fue la emisión en Rádio Renascença de la canción "Grândola, Vila Morena" que, desde entonces quedó como símbolo no sólo de la revolución sino de la lucha por la libertad. Siempre me ha gustado esa canción, tiene ese "algo" que la hace irrepetible y que me pone los pelos de punta de emoción cuando la escucho.

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Ayer fue 25 de abril. No se trata de una fecha cualquiera si eres madridista, ya que era el día en el que el equipo se jugaba luchar en la final por la ansiada décima Copa de Europa. El Madrid jugaba en casa, con un público entregado, y a los 15 minutos ganaba dos a cero, lo que les ponía al frente de la eliminatoria tras la derrota por dos a uno en la ida en Münich. En vez de buscar un tercer gol que hubiera definido el pase por completo, el equipo se dejó llevar y unos minutos después recibió un gol de penalti que lo empataba todo. Quedaba mucho tiempo y, en circunstancias normales, un equipo superior como el Madrid, con varios de los mejores jugadores del mundo, debía haber hecho valer dicha superioridad con uno o dos goles más que le habrían llevado a la final. Sin embargo, el portugués (mira qué casualidad) que entrena (es un decir, porque decide casi más que el presidente) al Madrid decidió que había que, una vez mas, había que sestear y esperar a ver qué pasaba. Enfrente, los alemanes del Bayern desde su, a priori, inferioridad decidieron lo mismo, y el encuentro terminó con la lotería de los penaltis que no sonrieron al Madrid.

Tras el partido, lejos de hacer cualquier tipo de autocrítica, de reconocer algún error cometido o algo parecido, el inefable Mourinho se lanzó a monologar sobre los calendarios que le perjudican, el estado físico de sus jugadores y demás excusas baratas y cogidas por los pelos. En vez de reconocer el fracaso que supone caer en tu estadio cuando todo está a tu favor, porque en vez de ir a por el partido has ido contra el sentido común y la Historia del equipo, que te dicen que teniendo esos jugadores lo normal es que yendo a por el rival termines ganando bien, el entrenador luso se vanaglorió, como ya había hecho en la previa al partido, de haber conseguido llevar al Madrid a dos semifinales de Champions seguidas, algo que el siempre ponderado y poco vendido Del Bosque hizo todos los años que estuvo y ganando dos Copas de Europa sin chulería alguna. No contento con eso, más pagado de sí mismo que nunca, se volvió a erigir en portavoz del madridismo (no sé con qué derecho) y señaló como pseudomadridistas a aquellos como yo que estamos disconformes con la manera en la que lleva al equipo.

Aprovechando la fecha y dadas las circunstancias, quizá empiece a ser hora de que el madridismo (al menos el que tiene sentido común) haga como los portugueses en su día y de la mano de sus jugadores (quién sabe, quizá haya más de uno que esté de acuerdo conmigo) se rebelen contra el poder establecido por el dictador Mourinho. Propongo usar como señal "Grândola, Vila Morena". A continuación pongo un par de vídeos y la letra de la canción, en portugués y en castellano.




Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade
Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade
Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Grândola, villa morena
Tierra de fraternidad
El pueblo es quien más ordena
Dentro de ti, oh ciudad
Dentro de ti, oh ciudad
El pueblo es quien más ordena
Tierra de fraternidad
Grândola, villa morena
En cada esquina, un amigo
En cada rostro, igualdad
Grândola, villa morena
Tierra de fraternidad
Tierra de fraternidad
Grândola villa morena
En cada rostro, igualdad
El pueblo es quien más ordena
A la sombra de una encina
De la que ya no sabía su edad
Juré tener por compañera
Grândola, tu voluntad
Grândola, tu voluntad
Juré tener por compañera
A la sombra de una encina
De la que ya no sabía su edad

miércoles, 25 de abril de 2012

LOST IN TRANSLATION (***) - Un final de “momento Santori”


Un final de “momento Santori”

Se esperaba con entusiasmo la segunda película de Sofía Coppola, sobre todo tras la grata sorpresa que supuso su anterior trabajo ("Las vírgenes suicidas"), pero a los que confiábamos que diera un gran paso de calidad cinematográfica nos ha decepcionado un poco.

La hija del famoso director de la saga de "El Padrino" nos presenta, en esta ocasión, un buen guión -se llevó el Oscar- muy original, pero un tanto espumoso, bastante bueno al principio pero que decae según se acerca el final. El protagonista del filme es Bob Harris, un actor americano -interpretado de manera soberbia por Bill Murray en un papel literalmente hecho a su medida- cuya mejor época pasó hace más de veinte años, que llega a Tokio a anunciar el whisky japonés Santori y se encuentra, en el hotel en el que se hospeda, con Charlotte, una chica joven -Scarlett Johansson, con una actuación a la altura de la de Murray- desatendida por su marido, un fotógrafo volcado en su trabajo. Ambos personajes comparten sus respectivas soledades y frustraciones con el impresionante e inusual decorado de la ciudad de Tokio, que actúa como un personaje más de la película, ya que la excelente fotografía (inmensos rascacielos, sorprendentes anuncios luminosos, tranquilos templos...) y la vertiginosa vida de la capital nipona (el karaoke, las discotecas, las tiendas, etc.) le dan un toque tremendamente especial a la historia.

Si bien esta atípica historia de amor cautiva al principio, cuando nos presenta las miserias de los personajes -el fracaso de Bob en su vida matrimonial y como actor o la inseguridad de Charlotte sobre su futuro, entre otras-, según avanza la película nos encontramos con aspectos mal resueltos (la elección de Giovanni Ribisi no convence nada como marido de Charlotte) que son coronados con unos últimos minutos un tanto insulsos que conducen a un final simple y soso. Es una verdadera lástima que esa última parte de la película consiga deslucir el resto y dejarnos con un regusto amargo porque, hasta esos momentos finales, Sofía Coppola nos regala un puñado de escenas y detalles de lo mejor que se puede ver en un cine en la actualidad (por ejemplo cuando la pareja protagonista sale de fiesta con amigos de ella, el guiño que hace con la estúpida actriz rubia que recuerda a Cameron Díaz o las escenas de Charlotte en silencio en la habitación...), aunque, como diría el personaje de Murray, “un momento de relax es un momento Santori” y el último rato es, sin ninguna duda, de “momento Santori”, pero no precisamente por el relax.

domingo, 22 de abril de 2012

El cumple de mi padre

Mi padre hoy cumple 56 palos. Es curioso pero, ante el cumpleaños de mi padre, no me ha venido una luz celestial diciéndome qué debía poner en el post de felicitación, como sí que me pasó con el resto de personas con las que lo he hecho. Supongo que me resulta difícil asociar a mi padre con una sola cosa o que haya algo que destaque por encima de todas las cosas que le caracterizan. Quizá sea porque está metido en muchas cosas y es muy polifacético, o quizá porque no tiene ese lado mitómano tan desarrollado como tenemos otros, pero el caso es que no se me ocurría nada que me convenciera. Así que he pensado que lo mejor que podía hacer era explicarlo (como acabo de hacer) y contar alguna cosa sobre él a modo de descripción.

Mi padre es grande, bastante grande, incluso algunos malévolos dirían que está gordo (otros más malvados todavía que es un Buda de pie) pero lo que pasa es que no se dan cuenta de que para poder albergar un corazón tan grande como el que tiene mi padre necesitas un armazón acorde a sus características. No voy a negar que el que se mueva menos que los ojos de Espinete y que no se prive de nada comiendo sean claves para mantener esa constitución tan característica, pero es que él es así, comilón, poco deportista y con gran corazón.

Mi padre es una persona desordenada y un poco desastre, principalmente porque es bastante despistado y a veces parece tener memoria de pez, siendo capaz de dar por perdidos unos papeles que le habían dado para fotocopiar y que estuvieran en su mesilla de noche, o que le preguntes por los cumpleaños de sus hermanos y sea sólo capaz de atinar el mes en el que se encuentran, aunque es consciente de sus limitaciones y para ello lleva una agenda mucho más que precisa montada en el teléfono móvil, que le avisa de todas las cosas que debería saber (eso sí, lo jodido es cuando se deja el móvil en casa) y le hace parecer un tipo que lo tiene todo controlado.

Pese a ser así de despistado, sin embargo tiene la manía (él dice que es una buena costumbre) de llegar puntual a los sitios. Dicho así parece que a mí me gusta llegar tarde, pero no amigos, lo que pasa es que para mi padre llegar puntual es llegar con muuuuuucha antelación y a mí me gusta llegar justo porque me da por culo esperar. Como aquella vez que fuimos a una celebración eclesiástica, no recuerdo en concreto cuál pero sí que era de la BBC (Bodas Bautizos y Comuniones), y llegamos tan pronto que las puertas de la iglesia estaban cerradas. El caso es que cada vez que vamos juntos a un sitio terminamos discutiendo, él diciendo que siempre llego tarde y yo llamándole Capitán Agonías.

He dicho que mi padre es polifacético y así es. No sólo trabaja por las mañanas, por las tardes llega a casa, se cambia y se mete en otro "trabajo", normalmente relacionado con la asociación de vecinos de mi barrio (a esta situación mi madre la llama "parada técnica" a modo de burla), lo que le deja una o dos tardes libres como mucho en la semana laboral. Es entonces cuando mi madre trata de sacarlo a pasear (suena como si fuera un perro, pero es que para que salga casi es necesaria una correa) de manera infructuosa muchas de ellas porque mi padre alega que "eso de andar por andar sin ir a un lugar concreto es de tontos". Aunque luego los fines de semana sí sale con ella a menudo y lo hace por placer, sin rechistar apenas.

Mi padre es, como creo que son todos los padres, incapaz de sentarse frente al televisor y mirarlo sin tener algo en las manos. Antes era sólo un periódico (desde el que pontificaba sobre todo mientras pasaba sus hojas) y ahora le ha unido un iPad que le permite tener en todo momento algo en las manos,y con el que lee más prensa, hace solitarios, lee el correo electrónico...En fin, todo un juguete para adultos.

Mi padre me quiere mucho (no sólo a mí, eh) y, aunque a veces hace cosas que me molestan sólo por esa razón (y que en esos instantes no sé valorar), sé que siempre puedo contar con él para lo que necesite, que me dará un abrazo y apoyo incondicional, que hará todo lo posible por ayudarme a ser feliz.

Yo también quiero mucho a mi padre y por eso he escrito este post.

¡¡¡Muchas felicidades papá!!!


sábado, 21 de abril de 2012

La ratita presumida y el cumple de la abuela M.

Ayer fue el turno de la abuela T. y hoy es el de la abuela M., básicamente porque, casualidades de la vida, hoy también es su cumple. De hecho este sólo es el segundo paso de una cadena de tres, porque mañana...Bueno, mañana será otro día, hoy es el cumple de la abuela M. que hace, nada más y nada menos, 86 añitos. Es más joven (es un decir, jajaja) que la otra y, aunque tiene algún achaque más (sobre todo por su movilidad) de cabeza andan las dos muy muy bien, lo que es de agradecer.


El caso es que, al contrario de lo que me pasaba con la abuela T., no se me venía ninguna canción a la cabeza que me recordara a la abuela M., así que pensé que lo mejor que podía hacer era publicar algo que sí tuviera mucho que ver con mi relación con ella. Por eso viene a colación "La ratita presumida", ya que es algo que siempre asociaré con mi infancia y con la abuela M.

Resulta que, cuando mi hermana y yo éramos pequeños, nos pasaba como a todos los criajos de todas las épocas, descubríamos que algo nos gustaba y entonces teníamos que repetirlo hasta la saciedad. Si íbamos un finde al Parque de Atracciones, al siguiente ya estábamos pidiéndolo de nuevo. Si veíamos una peli que nos gustara (como Los Goonies o La princesa prometida), la veíamos doscientas veces. Así que cuando íbamos a casa de la abuela M. siempre le pedíamos que nos contara no un cuento, sino "el cuento", La ratita presumida. Ella lo hacía encantada y lo que más nos impresionaba (al menos a mí) era que siempre contaba el cuento igual, no parecido con la misma estructura, sino igual palabra por palabra. Quizá por eso haya frases del mismo que las tenga grabadas a fuego en el cerebro como "hago muy requetebién porque tú no me lo das" o "¿dormir y callar? Pues contigo me he de casar".

Bueno, como yo no me acuerdo del cuento palabra por palabra como la abuela M. he pensado que lo mejor que podía hacer era reproducir uno similar en homenaje por su cumpleaños, así que ahí va. ¡¡¡Muchas felicidades abuela M.!!!

LA RATITA PRESUMIDA

Erase una vez una ratita que era muy presumida, y estando barriendo la portada de su casa se encontró un ochavito que utilizó para comprarse un lazo para el pelo.

Con él puesto se sentó a que la vieran en la puerta de su casa.

Por allí pasó un perro, que le dijo:

-Ratita, ¡qué guapa estás!
-Hago muy requetebién, porque tú no me lo das.
-¿Te quieres casar conmigo? -le dijo el perro.
-¿Y qué harás por las noches?
-Guau, guau -ladró el perro.
-Ay, no, no, no, no, no, que me asustarás.

El perro, desairado, se marchó, y entonces acertó a pasar por allí un gato, que al ver a la ratita le dijo:

-Ratita, ¡qué guapa estás!
-Hago muy requetebién, porque tú no me lo das.
-¿Te quieres casar conmigo? -le dijo el gato.
-¿Y qué harás por las noches?
-Miau, miau -maulló el gato.
-Ay, no, no, no, no, no, que me asustarás.

El gato se fue triste y compungido, pero entonces llegó un gallo y le dijo:

- Ratita, ¡qué guapa estás!
- Hago muy requetebién, porque tú no me lo das.
- ¿Quieres casarte conmigo?
- ¿Y qué harás por las noches?
- Pues de madrugada canto: ¡quí, quí, ri, quí!
-Ay, no, no, no, no, no, que me asustarás.

El gallo se marchó triste, luego pasó un ratoncito que le dijo:

-Ratita, ¡qué guapa estás!
-Hago muy requetebién, porque tú no me lo das.
-¿Te quieres casar conmigo? -le dijo el ratón.
-¿Y qué harás por las noches?
-Domir y callar dormir callar- dijo el ratoncito.
-¿Dormir y callar? Pues contigo me he de casar.

Y se casaron felices y comieron perdices


viernes, 20 de abril de 2012

"20 de abril" de Celtas Cortos y el cumple de la abuela T.

Hoy es 20 de abril y mi abuelita T. cumple 89 añitos. Creo que es un día que había que celebrar (por eso pongo una entrada en el blog) no sólo por la cantidad de años que cumple sino por cómo se encuentra de salud. No sé el tiempo que le quedará entre nosotros (cuanto más mejor) pero para la edad que tiene está estupenda. Tiene achaques, claro está, pero no tiene apenas problemas de movilidad y de cabeza anda mejor que mucha gente de mi edad.


El caso es que quería poner algo que me recordara a ella de algún modo y aunque lo he pensado bastante lo único que me ha venido a la cabeza ha sido la archifamosa canción de Celtas Cortos que todo el mundo conoce. Al fin y al cabo es el día de su cumpleaños y cuando la escucho en cualquier sitio siempre me acuerdo de ella, así que creo que es la mejor idea posible. De Celtas Cortos ya hablé por aqui, así que simplemente pongo un par de vídeos, la letra de la canción (como siempre) y aprovecho para decir: ¡¡¡Muchas felicidades, abuela T.!!!





20 de abril del 90
hola chata, ¿cómo estás?
¿Te sorprende que te escriba?
Tanto tiempo es normal

Pues es que estaba aquí solo
me había puesto a recordar
me entró la melancolía
y te tenía que hablar

¿Recuerdas aquella noche
en la cabaña del Turmo?
Las risas que nos hacíamos
antes todos juntos

hoy no queda casi nadie de los de antes
y los que hay han cambiado,
han cambiado, ¡SI!

Pero bueno, ¿tú que tal? Di
lo mismo hasta tienes críos
¿qué tal te va con el tío ese?
Espero sea divertido

Yo la verdad, como siempre
sigo currando en lo mismo
la música no me cansa
pero me encuentro vacío

Bueno pues ya me despido
si te mola me contestas,
espero que mis palabras,
desordenen tu conciencia.

Pues nada chica, lo dicho
hasta pronto si nos vemos
yo sigo con mis canciones
y tú sigue con tus sueños.

miércoles, 18 de abril de 2012

Mad Men, cuestión de ritmo

Sé que ser aficionado de esta serie no resulta nada especial, básicamente porque como yo hay millones en el mundo que, horas después de haberse emitido en la cadena por cable AMC, se abalanzan sobre su ordenador para "solicitarle encarecidamente" su dosis semanal de Mad Men, ya sea por descarga directa en una de esas ¿horribles? páginas tipo megaupload o, como yo, por el e-mule (Dios bendiga a mi burrito). Tras duras negociaciones entre el creador de la serie y la cadena por la renovación hasta una séptima y última temporada, hace casi un mes que se estrenó la quinta de la serie y la verdad es que desde ese 25 de marzo, gracias al capítulo de Don Draper y compañía el lunes (el día despúes de su emisión en EE.UU.) ya no está tan vilipendiado aunque su cetro de día más odiado de la semana siga vigente.



El caso es que he de reconocer que yo no soy un creyente desde el primer día, soy más bien un convertido que abrazó la nueva fe como antes me pasó con The Wire y como probablemente me termine pasando con Los Soprano (lo de Lost, sin embargo, lo veo francamente jodido), casos todos ellos que tienen un mismo portador de la buena nueva, mi amigo P., una de las pocas personas de las que me fío con respecto a qué libros leer y, sobre todo, qué series ver. Como ya digo, él fue el que me instó a ver The Wire (una serie de culto y que tenía almacenada a la espera de ser vista), el que me habló de una serie de frikis informáticos (The IT Crowd) o de lo divertida que era la última serie de Frodo...La cuestión es que había oído hablar muy bien de Mad Men, siempre con descripciones que la ponían como glamourosa, elegante y demás adjetivos dignos de una revista de moda de las que acompañan los periódicos de los domingos, y la verdad es que no me atraía nada de nada precisamente por eso. Pero llegó P. y tuvimos (más o menos) la siguiente conversación:

P. - Tienes que ver Mad Men.


Rísquez. - ¿Por qué? Tiene pinta de culebrón con gente bien vestida y poco más. Va de publicistas, ¿no?


P. - Que no tío, que es la polla, es una serie cojonuda. A mí me pasó que vi el primer capítulo y me quedé enganchado. Es una serie en la que no pasa nada. No sabría decirte de qué va, simplemente sucede.


Rísquez. - Pues me la estás vendiendo como el culo: "Una serie en la que no pasa nada"...Para eso me pongo en el salón de mi casa y miro a mi abuela viendo la tele.


P. - Qué gilipollas eres...Hazme caso y bájatela, está de puta madre. Además, el Don Draper ese es la ostia. Es un pájaro de cuidado. Terminas viendo la serie sólo por saber qué le pasa al tipo ese.


Rísquez. - Bueno, me lo pensaré.


Pues me lo pensé (poco) y comencé a ver la serie. El resultado es obvio, la serie me encantó y estoy enganchadísimo al devenir de Don Draper desde el primer capítulo. Eso sí, pese que comparto su visión sobre Don Draper (efectivamente es un pájaro de cuidado el personaje interpretado por Jon Hamm) he de decir que no estoy completamente de acuerdo con lo que mi amigo P. decía de la serie, a mí me parece que pasan muchas cosas y que no sólo de Don Draper vive la serie, ya que son tantos los personajes y tantas las tramas de este drama coral, que es precisamente eso lo que la hace grande, que siempre quieras saber un poco más de qué le pasa a cada uno de ellos (no voy a contar absolutamente nada de la trama, nada de espoilers, sólo el vídeo con la entradilla de la serie). Pero sin duda la clave de la calidad que tiene Mad Men está, como sucede con las grandes novelas y los mejores polvos (jamás pensé que podría poner esto en la misma frase), en el ritmo. En Mad Men se maneja la trama con rápidas acciones cuando la historia exige velocidad y se frena hasta casi no moverse cuando se requiere lentitud, manejando los silencios como nadie. Además de que los diálogos sean buenos (unos guiones acojonantemente buenos), la ambientación de un nivel estratosférico (igualito que aquí, oiga) y las actuaciones portentosas, yo diría que el éxito de Mad Men es cuestión de ritmo.

lunes, 16 de abril de 2012

NO ES PAÍS PARA VIEJOS (**) - Mucho Bardem para tan poca historia

Durante unos años participé en el concurso que organiza la Guía del Ocio en Madrid que se llama "¿Quieres ser crítico de cine?". El caso es que estaba ordenando archivos dentro de la carpeta del ordenador y me he topado con varias de ellas y he pensado que ahora que tengo un blog sería buena idea ir publicándolas de vez en cuando (total, para eso tengo un blog, para poner lo que me dé la gana ¿no?). No son muchas (11 ó 12) pero creo que hay alguna que merece la pena (¡abajo la falsa modestia! Jajaja) así que las iré poniendo por aquí cuando me apetezca. He pensado que la mejor que podía publicar para empezar era la crítica que hice sobre la película de No es país para viejos, básicamente porque me he leído el libro hace poco y ya expliqué que, al contrario de lo que me había pasado con la peli, el libro me había encantado. Ahí va la crítica que hice cuando la vi, de la que, por cierto, los asteriscos en el título del post equivalen a la calificación que le puse (de 1 a 5 asteriscos según la Guía del Ocio).


Mucho Bardem para tan poca historia

Como sucede con los grandes autores contemporáneos, como Woody Allen o Clint Eastwood, desde hace algún tiempo se espera con entusiasmo el nuevo trabajo de los hermanos Coen. Su talento como guionistas y directores, mostrado en películas tan diversas como “El gran Lebowski”, “O brother!”, “El gran salto” y, sobre todo, “Fargo”, hace que tanto el público como la crítica sientan avidez de contemplar la última de sus historias. Quizá por la calidad de sus trabajos anteriores, la sensación que deja “No es país para viejos” sea la de una película menor, sin duda alejada del nivel de sus mejores obras.
En esta película, multipremiada en todo tipo de certámenes y festivales, los Coen adaptan la novela homónima de Cormac McCarthy. La historia se desarrolla a principio de los años 80 en la zona fronteriza entre Estados Unidos y Méjico, cuando Llewelyn Moss (Josh Brolin), un excombatiente de Vietnam que se encuentra cazando, se topa por casualidad con una masacre entre traficantes de droga de la que saca una maleta repleta de dinero. A partir de ese momento, la película, una road movie en toda regla, nos muestra una doble persecución: la que sufre este personaje por parte de un psicópata (Javier Bardem) que quiere el dinero y la de ambos por un viejo sheriff (Tommy Lee Jones) que trata de que las aguas vuelvan a su cauce. Con esta síntesis parece, a priori, una película llena de dinamismo y de acción; sin embargo, resulta lenta, con pocos momentos de verdadero argumento y muchos de silencio. Si a esto unimos los tediosos monólogos del sheriff, en vez de acentuar la profundidad de la historia, la narración hace que el espectador tienda a aburrirse, aunque no se sabe si por demérito de los Coen o del escritor de la novela. Donde sí queda clara la calidad de los Coen es en la realización de la película, ya que todo lo que no es el guión resulta perfecto, sobre todo la visión de la América profunda en la que se contextualiza la historia, que queda perfectamente reflejada gracias a una gran ambientación y una excelente fotografía, llena de paisajes áridos y personajes variopintos.
Mención especial se debe hacer, dentro del extraordinario elenco de actores, a la interpretación de Javier Bardem como Anton Chigurh, el desequilibrado asesino armado con una pistola de aire comprimido y que decide la suerte de sus víctimas a cara o cruz. Es probable que el Oscar ganado por el español se deba en parte a los Coen, que perfilaron las características de este personaje muy por encima de los otros de la película, pero sin duda es el talento de Bardem lo que hace que el resultado de la misma sea rescatable.


miércoles, 11 de abril de 2012

"Ça plane pour moi" de Plastic Bertrand

Hacía tiempo que no ponía una cancioncita y la verdad es que me apetecía que fuera una que tuviera ritmo y alegría, así que en esta ocasión, sin que sirva de precedente, en vez de poner la última que he escuchado en el aleatorio del móvil o alguna que me esté rondando la cabeza, he decidido ponerme a mirar entre las que tengo metidas en el teléfono con el único requisito de que cumplieran las dos premisas que he señalado antes. Aunque parezca increíble he tardado dos segundos en encontrar la que viene a continuación, y lo mejor es que según la he elegido he pensado que es una buena elección para el día de hoy.


Resulta que "Ça plane pour moi", del artista (es un decir) belga Plastic Bertrand, cumple con lo de que tiene ritmo y alegría (el que la haya escuchado lo sabe de sobra y el que no lo comprobará), además de una letra facilona y pegadiza (no nos engañemos, se trata de uno de esos exitazos que se reeditan una y otra vez y que tiene versiones de grupos diferentes) aunque no tengas ni idea de francés (como me pasa a mí) porque se repite la frase que le da título mil veces, así que por ello me parece una gran elección. Además se trata de una buena elección para el día de hoy porque sucede que yo llegué esta canción gracias al auténtico Carrusel Deportivo (el de Paco González, Pepe Domingo Castaño y el gran Manolo Lama, ahora todos en el Tiempo de juego de la COPE) cuando la usaban en una de esas casi interminables rondas informativas en las que se repasan los resultados de todos los deportes habidos y por haber. Y es que hoy amigos, hoy hay un derbi madrileño (Atlético de Madrid - Real Madrid) en el que, espero, la vida siga igual (victoria del Madrid) y sea una fantástica noche de radio. Así que aquí lo dejo, como siempre un par de vídeos (bastante patéticos, todo hay que decirlo, jajaja) y luego la letra (para el que sepa francés seguro que es útil).





Yam! Bam! mon chat Splash
Git sur mon lit a bouffe
sa langue en buvant tout mon whisky
quant a moi peu dormi, vide, brime
J'ai du dormir dans la gouttiere
Ou j'ai eu un flash 
Oooo-ooo-ooo-ooo!
En quatre couleurs

Allez hop! un matin
Une louloute est venue chez-moi
Poupee de cellophane, cheveux chinois
un sparadrap, une gueule de bois
a bu ma biere dans un grand verre en caoutchouc
Oooo-ooo-ooo-ooo!
Comme un indien dans son igloo

Ca plane pour moi ca plane pour moi
Ca plane pour moi moi moi moi moi
Ca plane pour moi
Oooo-ooo-ooo-ooo!
Ca plane pour moi

Allez hop! la nana quel panard!
Quelle vibration!
de s'envoyer sur le paillasson
Limee, ruinee, videe, comblee
You are the King of the divan!
Qu'elle me dit en passant
Oooo-ooo-ooo-ooo!
I am the King of the divan

Ca plane pour moi ca plane pour moi
Ca plane pour moi moi moi moi moi
Ca plane pour moi
Oooo-ooo-ooo-ooo!
Ca plane pour moi

Allez hop! t'occupe t'inquiete
touche pas ma planete
It's not today
Quel le ciel me tombera sur la tete
et que la colle me manquera
 Oooo-ooo-ooo-ooo!
Ca plane pour moi

Allez hop! ma nana s'est tiree
S'est barree enfin c'est marre a tout casse
L'evier, le bar me laissant seul
Comme un grand connard
Oooo-ooo-ooo-ooo!
Le pied dans le plat

Ca plane pour moi ca plane pour moi
Ca plane pour moi moi moi moi moi
Ca plane pour moi
Oooo-ooo-ooo-ooo!
Ca plane pour moi
Ca plane pour moi ca plane pour moi
Ca plane pour moi moi moi moi moi

martes, 10 de abril de 2012

El rival más débil

Ahora que mis obligaciones laborales se han suspendido de manera eventual (qué bien me ha quedado la frase, jajaja), he decidido retomar una idea que me ha rondado la cabeza desde hace bastante tiempo: participar en un concurso de la tele. Sin recurrir a la falsa modestia, soy un jugador de Trivial francamente bueno (con un par de cervezas hasta diría que soy el mejor) y siempre he tenido la certeza de que si fuera a algún concurso de preguntas y respuestas de la televisión sería factible que me volviera a mi casa con un dinerillo. Eso sí, tendría que ser un concurso en el que el azar jugara un papel nimio, no hubiera pruebas absurdas y no existiera la posibilidad de que algún famoso te jodiera como Remedios Cervantes al chaval salmantino en "Atrapa un millón".


Pues bien, cuando me he puesto a buscar programas en los que podría participar, me ha venido a la mente uno que ya no está en antena y que se fue a pique por algo bastante curioso, se trata de "El rival más débil". El funcionamiento de dicho concurso era más o menos el siguiente:

Al inicio comienzan ocho participantes con la máxima cantidad del dinero que se hubiera establecido como premio y durante siete rondas deberán responder correctamente el mayor número de preguntas posibles dentro del tiempo límite para lograr el objetivo de perder la menor cantidad posible del dinero del premio. Al final de cada ronda se elimina un concursante por votación de los demás con el criterio, a priori, de echar a aquel cuyo rendimiento al contestar las preguntas haya sido más bajo o más perjudicial, aunque no existe la obligación de echar al peor sino aquel al que el concursante considere que es "el rival más débil". En caso de haber un empate en la votación, el mejor participante (el que más haya acertado) de la ronda decide quién queda eliminado. Los dos últimos participantes que queden juegan la final en la que a cada uno se le hacen cinco preguntas de forma alternada y, en caso de empate, se pasa a muerte súbita hasta que se produzca el desempate. El ganador se lleva el dinero acumulado a lo largo de todo el programa.

El concurso era originario de Gran Bretaña, donde había tenido tanto éxito que lo exportaron por el mundo, pero con lo que no contaron los productores del programa aquí en España era con la diferencia cultural que existe entre los anglosajones y nosotros. Resultó que, al contrario de lo que sucedía con los británicos, en el concurso español, los concursantes españoles no echaban al "rival más débil" sino al que acertaba más preguntas. La malentendida picaresca española aplicada al juego hacía que los más torpes fueran avanzando rondas mientras que los que más acertaban se fueran quedando en la cuneta, lo que repercutía en el premio que se llevaba el ganador final, ya que era considerablemente más bajo de lo que sucedía en su homónimo del Reino Unido.


A mi modo de ver, la gracia del programa (aparte de contar con una presentadora muy seria en plan Señorita Rottenmeier que hostigaba incesantemente a los concursantes subrayando su ignorancia) consistía en hacer valer lo que proclamaba su título y que de verdad se fueran yendo los concursantes que menos sabían, los más débiles. Sin embargo, se ve que por estos lares tenemos más desarrollado el miedo a las capacidades del otro que la confianza en las nuestras, y una y otra vez eran los que más acertaban los que se iban a la calle, con cara de desconcierto y estupefacción, mientras que los más tolis se quedaban con una sonrisa bobalicona que delataba su nivel intelectual.


Afortunadamente el programa no tuvo especial éxito (es triste ver cómo en tu país los más tontos son los que prosperan) y terminó cancelado. Sin embargo, analizando la Reforma Laboral que nos ha clavado (es el verbo más adecuado, sin duda) el actual Gobierno, unida a la baraja de recortes (iba a usar repóker pero me parecía que se quedaba corto) que van a realizar en todos los ámbitos (incluidos los más importantes como Sanidad y Educación), además del sucio indulto económico a aquellos que llevan años defraudando al Estado (es decir, a nosotros) y de la sensación de que los derechos sociales que se han ganado desde la dictadura pueden correr peligro, lo que se me ha pasado por la cabeza es, ¿no habremos hecho los españoles como los concursantes de "El rival más débil" y nos hemos quedado con los más tontos? Me temo que, de nuevo, la malentendida picaresca española nos ha jugado una mala pasada.

jueves, 5 de abril de 2012

"El mejor rato del día"

El mejor rato del día empieza justo cuando llego a la parada del metro, en torno a las 8:00, cuando me dirijo al trabajo. A esa hora saco mi libro electrónico de la bandolera en la que llevo mis pertenencias y me pongo a leer. Normalmente voy tan enfrascado que soy capaz de seguir leyendo mientras camino en el transbordo que tengo que realizar. Gracias a que ahora leo literalmente lo que me viene en gana gracias a que me descargo de internet los libros, he conseguido que ese rato de lectura que dura más o menos media hora, me permita desconectar completamente de lo que sucede a mi alrededor y me ayude a aforntar todo lo que tengo que hacer en el día. Es curioso, pero cuando vuelvo de trabajar no consigo ese aislamiento mental y, aunque sea el mismo tiempo el que invierto en ambos trayectos, leo bastantes menos páginas.

Cuando llego a la parada en la que me tengo que bajar, compruebo la hora y, si no son las 8:40, me siento en uno de los bancos del andén a esperar leyendo que llegue esa hora, que es cuando salgo a la cruda realidad. Sin embargo, el mejor rato del día no ha finalizado, porque, sobre todo cuando el tiempo acompaña, soy capaz de seguir leyendo mientras camino los siete u ocho minutos que hay hasta la oficina y es entonces cuando aparece la guinda del pastel, el niño rubio.

El niño rubio va a un colegio cercano, acompañado (es un decir) por su abuela, que le lleva la mochila. Lo mejor del niño rubio, de unos 4 ó 5 años de edad, es la vitalidad y la alegría que desborda. No camina, avanza en eses saltando y riendo a la vez que parlotea a su abuela, que camina unos metros más atrás mientras le contempla con una mezcla de ternura y preocupación, como la que tiene alguien que ha vivido lo suficiente como para saber que esa alegría poco a poco irá disminuyendo. Ver a ese niño cada día merece la pena aunque sólo sea por el mero hecho de que, sin que te des cuenta, su manera de ser te saca una sonrisa y te hace llegar contento allá donde vayas.

Ya no volveré a ver más a ese niño, porque esa etapa de mi vida acaba de terminar, así que el mejor rato del día tendrá que ser otro. Una pena, la verdad.

lunes, 2 de abril de 2012

Libros Leídos Marzo 2012

Una vez terminado el mes y comenzado uno nuevo, es hora de analizar los libros que me he leído durante marzo. Han sido 10 en total, 7 novelas (todas en el e-book), dos cómics y la revista Orsai. Como ya viene siendo costumbre, he seguido cumpliendo con mi reto de leer al menos un libro en inglés y otro en italiano cada mes. Los libros que me he leído son (sigo con la numeración del total de libros del año):

24. "Diario de invierno" de Paul Auster. 248 páginas (e-book).

Empezar el mes con este libro ha sido una maravilla, básicamente porque es una joya literaria y, sobre todo, porque me sirve para reconciliarme con Auster, cuyas dos últimas obras no me habían gustado casi nada. En este caso, el bueno de Paul novela de manera particular parte de su biografía como ya había hecho en otros libros como "La invención de la soledad". Su manera de escribir hace que te sumerjas en la historia de tal manera que, cuando acabas, te quedas con ganas de seguir leyendo. Una gozada.


25. "Yo confieso" de Jaume Cabré. 1024 páginas (e-book).

Un novelón, en todos los sentidos, porque no sólo es un tochaco bien majo sino que está escrito de manera espectacular. Resulta muy complicado resumir en pocas palabras todo lo que abarca la novela de Cabré, porque decir que se trata de la vida de un erudito de la burguesía catalana nacido en la posguerra española, o que se trata de un repaso de la cultura europea (en especial del siglo XX) sería quedarse corto. La riqueza del contenido, las aristas de los personajes, el trabajo de documentación...Sin duda se trata de una obra maestra.


26. "Gris de campaña" de Philip Kerr. 496 páginas (e-book).

Tras la decepción que me supuso la última novela que me había leído de Kerr, la sexta de la saga del detective Bernie Günther, tenía ciertas reticencias con respecto a lo que me podía encontrar en esta séptima entrega. Sin embargo, pese a que Kerr hace varias novelas que perdió el nivel de la trilogía inicial, en esta la tensión se mantiene y resulta entretenida, sobre todo por la relación del protagonista con Erich Mielke (un pájaro de cuidado, que fue dirigente de la Stasi), lo que ha provocado que siga con interés suficiente como para leerme la que será el octavo libro.


27. "Juventud" de J.M. Coetzee. 208 páginas (e-book).

Este es el segundo libro que me leo de este autor, ganador del Nobel en 2003, después de "Esperando a los bárbaros", y me ha gustado mucho. Se trata de parte de su biografía novelada, en concreto de sus años de la postadolescencia y llegada a la madurez. Es curioso pero, sin darme cuenta, este mes me he leído dos obras (esta y la de Auster) de un corte muy parecido y ambas son sensacionales.


28. "Hitler. La novela gráfica" de Shigeru Mizuki. 288 páginas

Como su propio título perfectamente indica, se trata de un cómic que cuenta la vida de Hitler, en concreto desde que llega a Viena para convertirse en pintor hasta su fallecimiento siendo ya probablemente el malo más malo de la Historia. La verdad es que no aporta nada nuevo, a veces parece una historia para críos y los dibujos no son nada del otro jueves. Bastante prescindible, la verdad.


29. "El invierno del dibujante" de Paco Roca. 128 páginas.

De esta maravilla de cómic ya hablé aquí.


30. "Lo que sé de los hombrecillos" de Juan José Millás. 192 páginas (e-book)

Este es el enésimo libro que me leo de Millás, se trata sin duda de uno de mis autores predilectos, esos que sabes que prácticamente leas lo que leas te van a gustar. Me gusta la facilidad que tiene de contar historias que parecen sacadas de cuadros de Dalí, mezclando el mundo real y el onírico de tal manera que el lector (yo) es capaz de creerse cualquier cosa que le cuenten. En este caso al protagonista, que ve hombrecillos desde hace tiempo, le hacen un pequeño clon de tal manera que ve y siente lo que le pasa a su pequeño álter ego (ambos lo hacen) y...Hasta aquí puedo contar. Entretenidísima novela.


31. "Il tailleur grigio" de Andrea Camilleri. 141 páginas (e-book).

Una vez más, el autor italiano demuestra que no sólo vive de su famoso Montalbano, y que es capaz de escribir casi de cualquier cosa. Esta es una novela corta en la que se cuenta la historia de un director de banca que se jubila y que comienza a lidiar con los más que evidentes escarceos amorosos de su joven (mucho más joven que él). Muy buena.


32. "Orsai Nº 5" VV.AA. 131 páginas.

Para más información sobre Orsai pinchar aquí o aquí.


33. "Juliet, naked" de Nick Hornby. 416 páginas (e-book).

Esta es la última novela del autor de la genial "Fiebre en las gradas". Me la he leído en inglés y me ha durado nada pese al número de páginas. No voy a vanagloriarme de mi fantástico nivel en la lengua de Shakespeare (ja ja ja) básicamente porque la clave es lo entretenido que es el libro. He intentado hacer un resumen para explicar de qué va la historia pero creo que lo mejor es que la gente se lo lea porque cada vez que lo he intentando he tenido la impresión de que destripaba algo importante. Eso sí, lo subrayo, es muy buena.