Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener

martes, 26 de febrero de 2013

El día que conocimos a Calamaro

Hoy me han preguntado por algún sitio en el que merezca la pena alojarse en Madrid. Es curioso, ser de un sitio no te faculta nada más que para decidir sobre qué zona crees que merece más la pena alojarse, pero no sobre ningún tipo de alojamiento, básicamente porque ya vives allí y no te has tenido que alojar en ninguno que no fuera tu casa. El caso es que me he acordado de que hace no mucho V. me habló de que la novia de un amigo suyo se había alojado en un lugar por el que he pasado por delante miles de veces, los apartahoteles que hay en la calle de San Vicente Ferrer, y que le había gustado mucho.


Como he dicho, habré pasado por allí en innumerables ocasiones, aunque, y este es el motivo por el que escribo hoy, hubo una vez que no olvidaré jamás, el día que conocimos a Calamaro. No recuerdo el día (quizá sería mejor decir la noche) en concreto, sólo que debía ser entre octubre y abril, básicamente porque hacía fresquete (probablemente fuera en invierno), de lo que sí me acuerdo bien es de dónde veníamos, de un garito que se llamaba "La Trama" cerca del metro de Tribunal y en el que eran famosos sus minis (sobre todo ese de agua de Valencia...Dios cómo entraba de fácil), razón por la cual íbamos 7 u 8 de mis amigos más contentos que unas castañuelas. Nos dirigíamos a otro garito a continuar con la fiesta hasta las mil (teníamos 20 ó 21 años y diez años después los seguimos haciendo) y llegamos a la calle de San Vicente Ferrer. Entonces empezó el murmullo, me crucé con una sombra y oí una frase: "¡Es Calamaro!"...No sé qué se me pasó por la mente entonces, pero dije, en voz alta y para que me oyera: "¿Andrés?"...Y se giró con nosotros.


En aquel entonces mi amigo J. y yo éramos más que aficionados a la música de Andrés Calamaro y antes de Los Rodríguez. Habíamos ido a sus conciertos (en uno de ellos mi amigo J. no se aguantó las ganas de mear y se sacó el tema en plena canción, miccionando sobre un menda con chupa de cuero), teníamos sus discos e incluso camisetas. Aquello era conocer a un ídolo, con todo lo que eso supone. Calamaro nos saludó a todos y se puso a charlar con nosotros, le preguntamos por el aparatoso vendaje que tenía en la mano y nos contó que se había cortado al romper un cristal, le preguntamos por la tensión entre Loquillo y Miguel Bosé (en aquel momento el hijo de Luis Miguel Dominguín tenía un programa musical en la tele y se las tuvo tiesas con el cantante catalán) y se posicionó en favor de "El Loco" como él decía...Y de repente le llamaron y, del mismo modo que se había parado, se fue. Nosotros permanecimos en silencio un par de minutos hasta que lo vimos irse, avanzamos por la calle hasta el primer cruce fuimos hacia la izquierda y empezamos a gritar eufóricos y a darnos abrazos. Fue sin duda un momento que ninguno de los que estábamos allí podrá olvidar nunca.

lunes, 25 de febrero de 2013

El malo más absurdo de la Historia de la ficción

Ayer fue la gala de los Oscars y me he acordado de una de las películas que optaban a tan preciadas estatuillas (me refiero a la subida de caché por parte del que lo gana, desde que Russell Crowe ganó el premio al mejor actor por "Gladiator" para mí ese premio carece de prestigio), la adaptación al cine del musical de "Los miserables". Bueno, en concreto sobre la película no voy a hablar, básicamente porque no la he visto (Inciso: no soporto los musicales, son de las cosas que más odio en el mundo, me resultan insufribles a más no poder, para mí o se canta o se actúa, las dos cosas no mezclan), pero quiero hablar sobre uno de los personajes, Javert (qué curioso, es precisamente el que interpreta Russell Crowe en la última versión).


Javert es el tipo que en "Los miserables" (ya sea libro, película, serie de TV o musical) se dedica toda la obra a perseguir al redimido Jean Valjean para que pague por lo que él considera un atentado contra la ley. Sin entrar en mucho detalle, lo que ocurre es que Valjean no se presentó como ex-convicto en el último de los pueblos en los que se instaló (en aquella época era lo que había que hacer) y se forjó una identidad nueva, muy alejada de sus inicios delictivos, convirtiéndose en un tipo bondadoso, modelo de conducta e incluso alcalde del pueblo. Esto, queridos amigos, según Javert es inadmisible, con lo que su único objetivo es enchironar a Valjean. No le importa una mierda que el tipo se haya reformado, que la gente lo quiera o que la regla se haya demostrado absurda a ojos vista. No, según Javert, Valjean ha cometido un delito y ha de pagar por él.


Esta manera de actuar, explicada tal y como la he descrito yo, en pocas líneas, puede ya calificarse de tontamente obsesiva o carente de sentido, pero si encima tenemos en cuenta el recorrido temporal de los personajes (un porrón de años), es entonces cuando podemos afirmar, sin duda, que se trata del malo más idiota y absurdo de la Historia de la ficción (digo yo que malos absurdos los hay en la realidad a patadas, pero encontrarse uno taaaaaaaan palurdamente fútil como éste es imposible). ¿Me puede alguien explicar qué narices saca Javert de perseguir durante años a Valjean? Ya lo digo yo...NADA. El tipo no saca nada y ahí sigue, dale que dale. Cuando piensas en malos decentes, siempre tienes claro por qué lo son (Darth Vader y el ansia de poder, es un ejemplo claro y dentro de la misma obra los codiciosos Thenardiers). Pero lo peor de todo es el final de semejante imbécil...Atención que viene un spoiler, ¿cómo después de estar tanto tiempo detrás de tan estúpido objetivo (del que, insisto, él no saca nada de nada) va el muy zoquete y se suicida? No te jode, como si después de estar convencido de que el otro pájaro es un convicto peligroso que debe ir a la cárcel, con un ejemplo más de la bondad del tipo de los miles que ha visto desde que lo perseguía fuera a convencerse tan fácil. Supongo que esa es la razón principal por la cual "Los miserables" nunca me llegó a convencer como obra, siempre he pensado que el malo es demasiado absurdo.

jueves, 21 de febrero de 2013

"Bohemian Rhapsody" de Queen

Amigos, la canción de hoy no sólo es una de mis favoritas, sino que se trata de una auténtica obra maestra, probablemente una de las mejores canciones de pop-rock de la Historia. "Bohemian Rhapsody" es la más conocida y la mejor de las canciones de un grupo legendario (qué voy a decir yo) como Queen, quizá la más original de una banda que en todos sus discos intentó siempre hacer algo nuevo diferente, básicamente porque disponía del talento y el don vocal del gran Freddie Mercury.


Se me ha ocurrido ponerla por aquí porque ha habido un día de esta semana en el que me ha saltado en el aleatorio de canciones del móvil y me he quedado embelesado escuchándola (y cantándola, claro está). Lo único que se me pasaba por la cabeza era "qué buena es, qué buena es, joder, es que es buenísima". Así que creo que es de ley que sea la protagonista de un post por aquí. Es un tema tan bueno principalmente porque tiene de todo, un inicio lento y melódico, que va tornándose grave y más oscuro, pasa por la ópera y termina en un tema puro de rock rozando el heavy, para terminar otra vez en el punto inicial. Una verdadera joya.


Antes de terminar, tres anécdotas sobre la canción. Primero, la grabación del single fue tan buena que Queen no la tocó entera en ningún concierto, sino que la comenzaban y luego ponían el videoclip de la misma (que pondré abajo, obviamente). Segundo, en la película "Wayne's World" en la que el protagonista (un personaje de Mike Myers proveniente del Saturday Night Live) flipaba con el trozo más rock de la canción (que pondré abajo, obviamente). Tercero, en la película o miniserie "Dinotopia" (una de esas que echan en Tele 5 de vez en cuando y que duran una tarde entera) recuerdo que uno de los personajes asistía a clase con dinosaurios (era una historieta de fantasía) y recitaba como poema las primeras estrofas de la canción...Mítica idea, ¿no? Bueno, como siempre, dejó cuatro vídeos (el del LEGO es excepcional, pero el de los muppets no le anda a la zaga) seguidos de la letra. A disfrutar.





Is this the real life?
Is this just fantasy?
Caught in a landslide
No escape from reality
Open your eyes
Look up to the skies and see
I'm just a poor boy, I need no sympathy
Because I'm easy come, easy go
A little high, little low
Anyway the wind blows, doesn't really matter to me, to me

Mama, just killed a man
Put a gun against his head
Pulled my trigger, now he's dead
Mama, life had just begun
But now I've gone and thrown it all away
Mama, ooo
Didn't mean to make you cry
If I'm not back again this time tomorrow
Carry on, carry on, as if nothing really matters

Too late, my time has come
Sends shivers down my spine
Body's aching all the time
Goodbye everybody - I've got to go
Gotta leave you all behind and face the truth
Mama, ooo - (anyway the wind blows)
I don't want to die
I sometimes wish I'd never been born at all

I see a little silhouetto of a man
Scaramouch, scaramouch will you do the fandango
Thunderbolt and lightning - very very frightening me
Gallileo, Gallileo,
Gallileo, Gallileo,
Gallileo Figaro - magnifico

But I'm just a poor boy and nobody loves me
He's just a poor boy from a poor family
Spare him his life from this monstrosity
Easy come easy go - will you let me go
Bismillah! No - we will not let you go - let him go
Bismillah! We will not let you go - let him go
Bismillah! We will not let you go - let me go
Will not let you go - let me go (never)
Never let you go - let me go
Never let me go - ooo
No, no, no, no, no, no, no -
Oh mama mia, mama mia, mama mia let me go
Beelzebub has a devil put aside for me
for me
for me

So you think you can stone me and spit in my eye
So you think you can love me and leave me to die
Oh baby - can't do this to me baby
Just gotta get out - just gotta get right outta here

Ooh yeah, ooh yeah
Nothing really matters
Anyone can see
Nothing really matters - nothing really matters to me

Anyway the wind blows...

miércoles, 20 de febrero de 2013

El año de los cumples sorpresa

Antes de que terminara el verano pasado, a mi amigo P. se le ocurrió una idea fantástica. Nuestro grupo de amigos (algunos nos conocemos desde hace más de 20 años) nunca ha sido muy cumplidor en lo que a la celebración de los cumpleaños se refiere. En concreto, el cumpleañero nos invitaba a un botellón, a rondas en un bar, o a beber en su casa, y luego salíamos de farra. El resto ni regalos ni nada parecido. La idea de P. era no sólo acabar con la costumbre de que no hubiera regalos, sino que además la celebración tuviera algo de sorpresa, algo difícil de olvidar.

El primero de los cumpleaños de mis amigos es el de J. el 2 de enero, pero como cayó entre semana decidimos que lo mejor era preparar algo para el viernes 4 de enero. La sorpresa tenía muchos puntos en su orden del día y comenzó a fraguarse meses atrás. Mi amigo P. le dijo a J. que había un grupo de chicas dispuestas a todo y que iba a intentar arreglarlo para que quedaran con nosotros. El cebo se puso y el pez se lo tragó bien tragado, la idea de las "amigas guarras de P." se la creyó desde primeros de noviembre hasta que entró de la mano de otro de nuestros amigos (el gancho final) en el pub irlandés donde técnicamente habíamos quedado con ellas la noche del 4 de enero. Allí le esperábamos otros 9 sujetos con chapas conmemorativas con su cara y nombre...Pero ahí no terminaba la cosa. Habíamos pillado un disfraz para fingir que esa noche era su despedida de soltero, y no un disfraz cualquiera, sino uno de tuno...No conozco a nadie que hiciera lo que hizo Juan, que tardó segundos en ir a ponérselo. La noche fue legendaria.

El cumple del R. (es apellido) es el 18 de enero, que cayó en viernes pero que nosotros pospusimos (dentro de la sorpresa) para la mañana del 26. Para él teníamos la idea también con bastante antelación. Resulta que es un fanático absoluto de la Fórmula 1, tanto que cuando estuvimos en Milán en la despedida de soltero de M. (esa es otra historia mítica que algún día cuente por aquí) casi llora de emoción cuando entramos en la tienda de Ferrari, así que nos lo llevamos a los karts. El mismo gancho que usamos para J. coló aquí también, en este caso pidiéndole que le llevara a su casa porque el coche le había dejado tirado. Cuando salimos todos a su encuentro, la cara que tenía era de sorpresa absoluta, sólo por eso mereció la pena todo. Después reservamos la pista y nos fuimos de cañas. Aunque a mí los cochecitos no me molan, en esta ocasión me lo pasé bien (y no me mareé). Una mañana fantástica, sin duda.

El último de los cumpleaños a día de hoy ha sido del que tuvo la idea de este año tan especial, mi amigo P., cuyo cumple es el 9 de febrero. Como ya se esperaba que pudiéramos organizarle alguna, nos hizo un plan completo de cuándo sería la celebración (16 de febrero), dónde lo haríamos (en su casa), qué tomaríamos (dos botellas de ron Matusalem) y a dónde iríamos de farra (un garito de ligoteo cerca de Rubén Darío). El caso es que seguimos el plan al pie de la letra...Pero un día antes, jajajaja. Le preparamos una fiesta sorpresa con la ayuda de su novia, que nos hizo de gancho y le abrió la puerta a los que no estaban entreteniendo al muchacho (otro y yo) para montarlo todo. La noche, de nuevo, fue legendaria. Tanto que se me alargó hasta la una del mediodía del día siguiente...


(continuará)

jueves, 14 de febrero de 2013

Recuerdos futboleros

El primer recuerdo nítido que tengo como aficionado al fútbol (cosa que soy prácticamente desde que nací) se remonta a 1992, el año en que cumplí 11 años. A partir de ahí y hasta ahora, hay grandes momentos del fútbol que conservo en mi memoria grabados a fuego, algunos muy muy buenos (tanto que nunca pensé que viviría) y otros malos, pero, en ambos casos, cosas que uno no olvida. De manera similar a la del gran Nick Hornby en "Fiebre en las gradas" (con menos talento y desde mi perspectiva de madridista y de aficionado a la selección española), ahí va la primera tanda de algunos de mis recuerdos futboleros:

1. La primera Liga de Tenerife. CD Tenerife 3 - Real Madrid 2 (7 de junio de 1992).

El Madrid llegó líder a la última jornada, con un punto por encima del Barcelona de Cruyff, que acababa de proclamarse campeón de Europa con el famoso gol de falta de Koeman en Wembley. Al descanso el Madrid ganaba 0-2 y ya se juntaba gente en la Cibeles para festejarlo. Creo que sólo he llorado viendo cómo terminaba un partido en dos ocasiones, y aquella derrota contra el Tenerife de Valdano fue la primera.


2. Final de los Juegos Olímpicos de 1992. España 3 - Polonia 2 (8 de agosto de 1992).

En la fecha en la que se disputó el partido, yo estaba de vacaciones con mi familia (de hecho con gran parte de ella, pues estaban mi abuela M., mi tío J. y su novia de entonces, la hermana de mi abuela y un primo de mi padre con su mujer y su hija de un año) en Jaca. La tarde de la final empezó a diluviar como no recuerdo haber visto llover en mi vida, tanto que se fue la luz en el lugar en el que nos alojábamos y tuvimos que irnos en pleno partido a un bar a verlo. Una vez allí, la emisión se suspendió un momento para ver cómo Fermín Cacho ganaba los 1500 m. Recuerdo que hubo un rato, supongo que de camino al bar, en el que escuchamos a través de Radio Jaca de la Cadena Ser cómo se desarrollaba del partido. Recordaré aquel gol de Kiko y la alegría de ese bar toda mi vida.



3. La segunda Liga de Tenerife. CD Tenerife 2 - Real Madrid 0 (20 de junio de 1993).

El caprichoso destino quiso que la historia se repitiera (con idéntico desenlace) a lo acaecido el año anterior. El Madrid (campeón de Copa del Rey aquel año contra el Zaragoza) volvió a tropezar en la misma piedra. Recuerdo que no vi aquel partido, sino que lo escuché por la radio mientras volvíamos de viaje en el coche. Aquella vez no lloré nada, sólo me preguntaba por qué sucedía aquello, mientras mi madre sostenía, con idéntica letanía que un año atrás, que podíamos cambiarnos de equipo.


4. La primera "manita". F.C.Barcelona 5 - Real Madrid 0 (8 de enero de 1994).

Recuerdo ver ese infausto partido (los que somos madridistas de corazón lo sentimos así) tumbado en la cama de mis padres con mi padre a mi lado. El meneo que le dio el Barça al Madrid fue descomunal, uno de esos que se te quedan grabados a fuego. La superioridad culé fue tal que ni siquiera sentía rabia por perder contra el más odiado de los rivales, simplemente eran mejores. Quizá esa superioridad quedara inmortalizada en la famosa "cola de vaca" que Romario (vaya futbolista ese) le hizo a Alkorta...Irrepetible. Encima se lesionó Alfonso (se quedó sin Mundial), cuando era el mejor delantero de España.




miércoles, 6 de febrero de 2013

Bufandas

Hay gente que colecciona sellos, otros postales, imanes de nevera o monedas de países. Yo colecciono bufandas de equipos de fútbol extranjeros. Ojo, de equipos, no de selecciones, y extranjeros, nada del Salamanca, el Levante o el Boyuyos del Condado (aunque tengo alguna de equipos españoles, como la Real Sociedad, el Athletic o el Cádiz, además del Madrid, claro está, porque familiares y amigos no entendieron la parte de "extranjeros").


Comencé con tan singular colección hace más de 10 años, cuando fui de viaje a Grecia con mi familia. En Atenas compré, a modo de recuerdo, dos bufandas futboleras: una del Panathinaikos que le regalé a mi amigo R. (cuya colección de bufandas, luego truncada por discrepancias parejiles, también comenzó allí) y otra del AEK de Atenas que me quedé yo. A partir de ahí, a cada lugar del Mundo donde he viajado he procurado adquirir la bufanda del equipo del lugar, Londres (tengo pilladas allí del Tottenham, Arsenal, Chelsea y West Ham, además de la del Liverpool), Bélgica (Brujas), Holanda (Feyenoord y Utrecht), Berlín (Hertha, y también la del Bayern y el Borussia Dortmund), París (PSG), Milán (Inter), Turín (Juventus), Bérgamo (Atalanta), Oporto (Porto y Boavista), Varsovia (Legia)...Y al número de bufandas adquiridas en los sitios, hay que añadir las que mis conocidos me han ido trayendo de los sitios que han visitado: mi amigo AEG de la facultad me trajo la del Lille (estuvio allí de Erasmus), mi amigo E. también de la facultad la del Stuttgart (otro de Erasmus), mi amigo P. la del Sporting de Portugal y la del Hibernians escocés, mi amigo R. (el otro con la colección) la de la Fiorentina y el Ajax, mi ex-compañera de trabajo A. la del Manchester United, mis padres de la Roma, Livorno, Napoli y AC Milan, mi tío F. la del Galatasaray, mi primo N. la del Dinamo de Zagreb y otra croata, mi hermana la de los Pumas de la UNAM, una amiga de mi hermana la de Ríver Plate, y seguro que ahora me olvido de alguna.


Supongo que habrá quien piense que se trata de una chorrada hacer una colección de este tipo, y no voy llevarle la contraria, básicamente porque estoy convencido de que se trata justo de eso, de una chorrada, pero más o menos original y que sirve de pequeño recuerdo de los sitios que visitas y de la gente que te lo trae, con lo que estoy convencido de que mi colección seguirá aumentando.

domingo, 3 de febrero de 2013

Libros Leídos Enero 2013

El mes de enero acabó hace ya unos días, y es hora de hacer un repaso a lo leído durante esos apasionantes 31 primeros días del año. Han sido un total de 13 libros, por lo que he de reconocer que estoy bastante satisfecho, ya que se trata de un valor más que respetable. De ellos, cinco son novelas, tres son cómics, tres son ensayos y dos son revistas para culturetas como yo. Además dos de los libros han sido en inglés y otro en italiano (el resto en español, claro está). Concretamente, e iniciando la lista de libros leídos durante 2013, los libros han sido:

1. "Jot Down Nº2 - Especial Series" VV.AA. 322 páginas.

Cuando alguien me pregunta respecto a por qué considero libros a las revistas de gafapastas que leo, lo único que tengo que hacer es enseñarle un ejemplar de Jot Down. Ante las más de 300 páginas, en este caso de artículos y reflexiones sobre un tema que me apasiona (las series de televisión), nadie es capaz de llevarme la contraria. Por cierto, cada vez me cae mejor la gente esta de Jot Down, que saca más y más productos que parecen destinados para mí (lo siguiente es otra revista llamada "Five"...Pero ya hablaré sobre ella).


2. "Praga mortal" de Philip Kerr. 432 páginas (e-book).

Esta es, nada más y nada menos, la octava entrega de las aventuras de Bernie Günther (habrá, al menos, una novena), el sarcástico policia berlinés creado por Philip Kerr. En este caso, al contrario que en el resto de novelas de este personaje, la historia transcurre en un espacio temporal reducido (en Praga durante la II Guerra Mundial) y no se trata de flashbacks desde años posteriores hacia la Alemania nazi. La novela está bien, básicamente porque Günther es uno de esos personajes a los que seguirías hasta el fin del mundo, aunque, como ya dije por aquí en anteriores entregas, lo mejor de las historias con los nazis del bueno de Bernie nos lo contó Kerr en la primera trilogía. Entretenido.


3. "La ruta Joyce" de Alfonso Zapico. 206 páginas.

Los Reyes Magos, por mediación de mis padres, me trajeron este cómic, en el que el autor hace una especie de diario de viaje sobre los sitios por los que fue pasando para poder documentarse y realizar su obra "Dublinés" (Premio Nacional del Cómic 2012 y del que ya hablé por aquí). El único pero que se le puede poner a este libro es que, si no has leído el anterior, es posible que no te guste mucho. Sin embargo, para aquellos que, como yo, ya habíamos leído y disfrutado "Dublinés", es altamente recomendable.


4. "Ventajas de viajar en tren" de Antonio Orejudo. 160 páginas (e-book).

Este libro lo recomendó Moli en su blog en un post sobre una docena de libros que leer o algo así...Como la mayoría de los libros de lista ya la había leído y me habían gustado mucho, decidí apuntarme los que no. Este es el primero que me leo y he de decir que me ha encantado. Hacer un resumen del libro me parece un poco absurdo, básicamente porque, como sucede en las novelas de Eduardo Mendoza (parece escrita por el autor barcelonés, lo que para mí es más que un elogio), la reseña que suele haber en las contraportadas termina no diciéndole nada al lector. Descacharrantemente divertida, se la recomiendo a cualquiera que quiera pasar un buen rato.


5. "Snuff" de Chuck Palahniuk. 208 páginas (e-book).

Tengo una debilidad con los autores que consiguen hacerme reír (éste lo hace hasta cuando lo leo en inglés como en esta ocasión), y por eso el bueno de Palahniuk siempre tendrá un hueco en mi corazoncito. En esta novela nos cuenta, desde la perspectiva de cuatro diferentes personajes, la historia de una estrella del porno que va a batir un récord de relaciones sexuales seguidas...Contar algo más de la trama sería estropeárselo al que lo quiera leer. A mí me ha encantado y me he carcajeado en bastantes partes, pero eso sí, no es apta para gente a la que situaciones un poco "escatológicas" no le parezcan divertidas.


6. "El arte de volar" de Antonio Altarriba y Kim. 207 páginas.

Este cómic, Premio Nacional en 2010, es una verdadera maravilla. Se trata de la biografía del padre del guionista (el dibujante es el conocido Kim, autor de, entre otros, "Martínez el facha") que, a los noventa años, decidió suicidarse. Según palabras del mismo, "mi padre tardó 90 años en caer desde el cuarto piso". En la vida de este hombre, Antonio Altarriba, vemos la dureza y crueldad del campo en la España de principios de siglo XX, la derrota de los republicanos, el exilio en Francia, la persecución nazi, la vuelta a un régimen casposo y lamentable, y el pasar de los días hasta ese salto desde el cuarto piso. Imprescindible.


7. "Historias de Roma" de Enric González. 123 páginas.

De este fabuloso librito y del viaje a tan maravillosa ciudad, ya hablé por aquí.


8. "Las guerras de nuestros antepasados" de Miguel Delibes. 276 páginas.

¿Qué decir de uno de mis escritores favoritos? Pues que no creo que haya una sola novela suya que no me haya gustado. Manteniendo las características que lo convirtieron en un autor tan singular (la miseria humana y económica, el contacto con el campo y su manera de hablar, las historias trágicas...) siempre te encuentras con algo nuevo cuando lees un libro suyo que no habías leído antes. En este caso, en el que el protagonista Pacífico Pérez hace un repaso a su vida desde el sanatorio en el que se encuentra interno, se trata de la manera en la cual está escrito, en forma de diálogo entre el médico y el paciente, de tal manera que se podría casi hasta catalogar de guión para cine o teatro (no en vano se adaptó para el teatro). El resultado es sencillamente majestuoso, como siempre.


9. "Morto due volte" de Marco Vichi y Walther Dell'Edera. 111 páginas.

Este cómic en italiano fue una de las adquisiciones literarias que hice en Roma durante mis vacaciones. Se trata de un caso del comisario Bordelli (personaje creado por Marco Vichi) sobre un hombre que, aparentemente, fue enterrado dos veces en el mismo cementerio. Interesante.


10. "Memorias líquidas" de Enric González. 181 páginas.

El primer libro en formato físico que saca Jot Down, es una joya escrita por Enric González. Sé que no soy objetivo con el gran Enric, pero creo que este trasunto de biografía, mitad personal mitad profesional. es quizá el mejor ejemplo sobre cómo ha derivado el mundo del periodismo y de la información en España desde la muerte de Franco hasta nuestros días. Todo lo que cuenta Enric es interesante, con anécdotas divertidas y otras espeluznantes, pero quizá lo que más me ha gustado ha sido que, excepto en casos muy puntuales, ha puesto nombres y apellidos en todas las páginas. Una verdadera maravilla, seguro que lo volveré a leer.


11. "Panenka Nª15" VV.AA. 116 páginas.

En esta edición de la revista futbolera se hace un repaso más que interesante a la figura del portero, el más especialista de cuantos jugadores participan en este apasionante deporte que es el fútbol. Resulta muy interesante ya que vienen entrevistas y reportajes a porteros de todas las épocas, además de las típicas secciones más relacionadas con la actualidad.


12. "Estudio crítico sobre La Lista de Schindler" de Arturo Lozano Aguilar. 128 páginas.

Este es un libro que me regaló V. y que me ha resultado curiosísimo, básicamente porque yo esperaba un repaso en forma de loas y homenajes a lo fantástico que es Spielberg, y sin embargo me he encontrado con un análisis en el que se subraya principalmente el discurso propagandístico pro-judío y pro-sionista del director. Interesante.


13. "The Damned United" de David Peace. 327 páginas (e-book).

Este libro es una crónica en forma de novela sobre los poco más de cuarenta días que pasó el controvertido entrenador Brian Clough al frente del Leeds United en 1974. Se trata de una historia entretenidísima (de hecho tuvo tanto éxito que hicieron una peli con Michael Sheen de protagonista) y que al aficionado futbolero seguro que le encanta, aunque no sé si se ha editado aquí en España (yo lo he leído en inglés). Muy muy recomendable.