Una colección de historias, anécdotas, reflexiones y chorradas varias sin más objetivo que entretener

martes, 11 de marzo de 2014

11-M: 10 años sin reconocer dos graves e imperdonables errores

El jueves 11 de marzo de 2004 tenía clase de una asignatura optativa de la carrera. Era a las 11:00, así que obviamente no madrugué, y cuando me levanté la masacre ya había sucedido. Recuerdo que estaba mi hermana también en casa y que, cuando me enteré de lo ocurrido, llamé a mi padre para hablar con él. Me preguntó por mi plan y el de mi hermana (yo iba a ir a la clase y mi hermana se quedaba en casa estudiando), y quedamos en que lo mejor era que no fuera a la facultad y me quedara yo también.

Mi hermana y yo teníamos la tele y la radio puestas, tratando de recibir toda la información posible sobre lo ocurrido y, principalmente, sobre quiénes eran los responsables de los atentados. Todos pensamos en que había sido ETA, básicamente porque cuando vives en un país en el que los atentados sólo los hacen unos, no se te ocurre que vengan de fuera a ponerte una serie de bombas. No creo que nadie en su sano juicio pudiera criticar a los miembros del Gobierno de entonces por condenar el atentado y señalar a ETA como culpable al poco de haber ocurrido. Nadie sabía en esos primeros momentos que no habían sido los etarras...Excepto ellos mismos.

Antes de que Ángel Acebes, entonces Ministro del Interior, saliera en rueda de prensa a afirmar sin dudas que había sido ETA (lo hizo a las 13:15), el portavoz de Batasuna (el partido político vinculado a ETA) Arnaldo Otegi afirmó justo lo contrario con más de dos horas de antelación. No voy a transcribir lo dicho por Otegi, es mejor que se vea en el siguiente vídeo.


Yo vi esas declaraciones de Otegi en la televisión y me quedó claro quién NO había sido. ¿Cuándo los etarras (o su brazo político) habían condenado un atentado? Nunca. ¿Habían cambiado su manera de actuar? No. ¿Entonces? Entonces es que no había sido ETA, ni más ni menos. Este simple razonamiento lo hice yo y muchos como yo, y por eso la puesta en escena de Acebes ya sonaba forzada. ¿Por qué insistir en que era ETA? Porque creyeron que así ganarían las elecciones generales que se celebraban tres días después. ¿Suena sucio? Sí, porque lo fue.

El Gobierno se encontró con una situación que no se esperaban (cosa lógica, nadie espera algo así) y en el análisis inemdiatamente posterior demostraron una carencia de miras bastante lamentable. Pensaron que, dada la situación que tenían entre manos, las salidas eran dos:

1) Si había sido ETA --> El PP ganaba las elecciones.
2) Si había sido otro (obviamente, con el tema de la Guerra de Irak calentito, se sabía quiénes eran "los otros") --> El PSOE ganaba las elecciones.

Ante esa triste disyuntiva decidieron que debían insistir en ETA y retrasar cuanto pudieran que los votantes supieran la verdad. Se equivocaron. Y lo hicieron dos veces, la primera al pensar más en las elecciones que en las víctimas del atentado (eso es medir mal, mal) porque, ¿qué tipo de gobernantes piensan más en el poder que en el servicio al ciudadano al que representan? Pues eso. Y el segundo error fue pensar que podían engañar a un país entero durante tres días con una mentira que se desmontaba según avanzaban los minutos. ¿Qué tipo de político dice que el agua no moja durante tres días y espera que eso no le pase factura? Pues eso.

Lo que es más triste y patético es que todavía haya gente que, tirando de la lamentablemente famosa "teoría de la conspiración" urdida por Pedro J. Ramírez, siga reivindicando que no se sabe quiénes fueron los responsables de los atentados o que ETA sí pudo estar involucrada. ¿Tan difícil es reconocer dos errores? Se ve que sí. En realidad se puede entender perfectamente lo de no reconocerlos, tanto el primero de ellos (total, no le vas a decir a la gente que vota que te importa más ganar o perder las elecciones que las personas en sí), como el segundo (lógico, no le vas a decir a la gente que vota que serías capaz de mentir el tiempo que sea necesario para mantener el poder). Quizá tenga mucho que ver en esa negación el que todavía haya mucha gente del PP actual que estuvo involucrada en aquella farsa (el actual presidente del Gobierno, sin ir más lejos) y que dar la cara ahora pudiera repercutir negativamente en la cantidad de votantes (de nuevo los votantes). Espero que no tengan que pasar otros 10 años más para que alguno de los que metió la pata entonces salga y reconozca que cometieron dos graves e imperdonables errores.

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